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Te presentamos 10 de las características de esta moda rápida o convencional, dañinos para el medio ambiente, la sociedad o los animales. ¡Seguro que no los conocías todos! Puedes comentar alguno que no hayamos dicho

  1. La moda rápida o convencional contamina el agua

Las sustancias químicas que se emplean en la elaboración de prendas de ropa son tóxicas. Algunas de ellas, utilizadas para crear estampados atrevidos y llamativos, son incluso cancerígenas. 

El proceso de teñido de las prendas de ropa utiliza el agua que podría llenar hasta dos piscinas olímpicas. Y es así como arroyos, zanjas o ríos aparecen de un color rojizo por el vertido de las aguas contaminadas en la fábrica textil. Este tejido se ha convertido en el segundo más contaminante del planeta, solo por detrás de la agricultura.

2. Se utiliza excesiva agua 

Además de la contaminación del agua, en el proceso de producción se usan cantidades ingentes de la misma para elaborar la ropa, y es que el algodón, uno de los materiales que se emplea, es una planta intensiva en agua. Nada más y nada menos que 7500 litros de agua es lo que necesita un pantalón para ser elaborado.

3. Plaguicidas 

No solo el algodón necesita inmensas cantidades de agua para crecer, sino también altos niveles de plaguicidas. El algodón está considerado uno de los cultivos más contaminantes del mundo debido a su alta necesidad de agentes pesticidas.

4. Gases invernaderos

La moda rápida no solo contamina el agua y la cadena alimenticia. Los tintes químicos y las fibras sintéticas con las que se elaboran las prendas convencionales, producen metano. El metano es un gas de efecto invernadero que es capaz de atrapar el calor de la atmósfera, lo que supone su contribución al cambio climático. 

5. Se usa a los animales en su producción

No se trata solo de las prendas de piel de animal, que son las más conocidas, sino que en otros componentes de la moda como la lana, la seda o incluso algunos pegamentos del calzado son de origen animal. Los recursos animales son perecederos, de modo que su uso es todo lo contrario a la sostenibilidad.

6. Bajos costes a un precio alto

Una de las virtudes de la moda rápida suele ser el precio de venta. Los consumidores son atraídos por ese importe y compran más productos. Sin embargo, ese precio suele ser reducido por el bajo coste de producción que tienen las prendas de este tipo. A costa de tener a mucha gente trabajando en condiciones pésimas (solo hay que leer las etiquetas para ver donde se produce la ropa), la empresa reduce costes y, por tanto, vende más y aumenta su beneficio.

7. Apoyo al trabajo infantil

En busca de una fuerza de trabajo cada vez más barata, las empresas contratan principalmente a jóvenes empobrecidas haciéndoles promesas a los padres de ofrecerles un «trabajo bien remunerado, alojamiento cómodo, tres comidas nutritivas al día y oportunidades de capacitación y educación», pero en realidad, trabajan en condiciones espantosas. La esclavitud moderna. Desde la cosecha de algodón en Uzbekistán y la hilatura en la India hasta la producción de prendas de vestir en Bangladesh, los niños fabrican la ropa que usamos.

8. Llena los vertederos

Aunque pensemos que donar ropa es una buena acción, en realidad la mayoría de esta va a parar a gran vertederos mundiales. Sólo en Estados Unidos, el 10% se reutiliza, mientras que la diferencia, aproximadamente unos 13 millones de toneladas por año, termina en los vertederos.

9. Contamina nuestra comida

Al lavar nuestra ropa la tela desecha los famosos microplásticos que contaminan nuestra comida. Estos microplásticos pasan desde el agua con la que lavamos, traspasando las plantas de agua residuales, hasta el mar, donde sirven de alimento a los pequeños animales marinos (como el plancton), a través de los cuales van escalando en la cadena alimentaria hasta nuestros alimentos.

10. Deuda

Actualmente, la industria de la agricultura de algodón utiliza semillas genéticamente modificadas que producen mayores cosechas que las naturales. Es por ello que los agricultores se vieron forzados a cambiar a estas semillas, que son extremadamente caras además de requerir plaguicidas especializados. Esto genera un ciclo de deuda que a la larga resultará impagable y afectará también a otras industrias.

Por eRRRe

Un comentario en «Los 10 secretos oscuros mejor guardados de la «moda rápida»»

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